miércoles, 25 de febrero de 2015

ETICA Y VALORES

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
VICERRECTORADO ACADEMICO
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
“RAFAEL MARÍA BARALT”
DOCTORADO EN EDUCACIÓN


Mgs. MARITZA Y. SEMPRÚN U.    ÉTICA Y VALORES

 Los valores son considerados referentes, pautas o abstracciones que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Es decir,  son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social. En efecto, la sociedad exige un comportamiento digno en todos los que participan de ella, pero cada persona se convierte en un promotor de valores, por la manera en que vive y se conduce.

Evidentemente, por los cambios tan acelerados que se han experimentado en las últimas décadas, como consecuencia de los avances tecnológicos y la promoción del libre mercado, todo evaluado bajo la perspectiva de competitividad, eficiencia, eficacia, rentabilidad y economía, se han deteriorado las relaciones humanas, debido a la nueva jerarquía de valores que se basan más en un bienestar material individual y se descuida la dignidad de la persona.

En cuanto a la ética,  es una reflexión sobre el hecho moral que busca las razones que justifican que se utilice un sistema moral u otro e incluso que se aconseje. Por lo tanto, se podría definir la ética como aquella parte de la filosofía que ha de dar cuenta del fenómeno moral en general, que trata de las obligaciones que rigen el comportamiento del ser humano en la sociedad. Es el compromiso efectivo del ser humano que lo debe llevar a su perfeccionamiento personal.

Sin duda, cualquier tema ligado con la naturaleza del ser humano es complejo y con infinitas posibilidades de percepción y aplicación. La ética y los valores se encuentran estrechamente ligados con la vida, porque nos proporcionan un  conjunto de normas que regulan nuestras conductas y facilitan que el pensamiento sea coherente con nuestras acciones. En realidad no se puede hablar de pérdida de valores como tal, sino más bien de transformación de las sociedades que a partir de las particularidades e intereses culturales del momento histórico que se vive, produce un cambio de patrones sociales y de creencias en las personas, y por ende produce el cambio en las conductas.


martes, 24 de febrero de 2015

DOCTORADO UNERMB



Buenas tardes colegas, en torno al video expongo: Quienes nos movemos en ambientes familiares y educativos vemos con gran preocupación un gran número de familias que carecen de valores como templanza, cuya enseñanza y práctica habitual genera fortalezas como autocontrol, modestia y humildad, perdón y misericordia; coraje; que orienta hacia la adquisición de fortalezas como la perseverancia, valentía, honestidad; humanidad y amor, de la cual se despliega la inteligencia social y emocional como fortalezas necesarias para las relaciones armoniosas en nuestra sociedad; y el valor por el conocimiento, pues a partir de este se desarrollan, entre otras fortalezas como la creatividad y la perspectiva, que son de gran utilidad en situaciones que se tornan desafiantes
Ahora bien, preocupa en gran manera, a una parte de la sociedad, a la que me incluyo, la condición de deterioro moral que viene dándose a lo interno de las familias. La cualidad moral que debe estar presente en el núcleo familiar y en la escala de valores que hacen que una o más personas sean consideradas dignas de interés y estima, tristemente desaparecen.
En mi opinión, pareciera que ya no es de valor criar a los miembros de familia en valores.  El valor como condición moral es lo que aquilata el comportamiento individual en sociedad. Los valores nos enseñan el correcto camino de la vida en familia y sociedad. Nos inculca un elevado concepto de nosotros mismos y regula cada una de nuestras acciones convirtiéndonos en hombres y mujeres ejemplares de bien. Una actitud firme, decidida y sensata de los padres puede establecer la diferencia. Sabemos que en algunos casos las personas que no recibieron afectos y no fueron conducidos por normas y valores en el hogar, se le hará compleja la tarea de enseñar a sus hijos a ser mejores personas. Sin embargo, cuando se tiene el deseo y la voluntad se puede luchar por la familia aunque  vayamos en contra de la marea.